La Cooperativa Guardianes Ancestrales surge en buena medida del hartazgo de artesanos y artesanas, artistas comunitarios de los pueblos originarios de Nayarit por la apropiación cultural indebida que terceros han hecho del patrimonio cultural de los pueblos Wixarika, Naayerij, Odam y Meshikan, mientras creadores y creadoras del arte ancestral permanecen en situación de sobrevivencia, sin espacios dignos para vender sus creaciones y sin apoyo que sea efectivo para cambiar esta situación.
La chispa que encendió el interés de un emprendimiento colectivo fue la decepción e indignación sentida por artesanas y artesanos después de entender que "La ciudad de las artes indígenas de Nayarit", la cual fue un proyecto que prometía beneficiar a artesanos de los pueblos originarios, no iba a ser para comercializar sus creaciones artísticas y a la fecha no se sabe con exactitud para qué sirven esas instalaciones mientras al exterior permancen los y las creadoras en espacios reducidos que deben montar y desmontar diariamente.
Siempre se habla desde otras narrativas (académicas, políticas) y no desde nuestras voces y de la forma como practicamos una cultura que está viva hoy pero que mañana no sabemos.
La fórmula que queremos aplicar es:
+capital cultural
+gestión empresarial
+innovación
+sensibilización de nuestros clientes
= Desarrollo económico y fortalecimiento de nuestras culturas
Confiamos que nuestro proyecto colectivo puede ser generador de bienestar a gran escala porque sabemos que nuestra herencia ancestral tiene no sólo un gran valor cultural y espiritual sino también puede traducirse en beneficios económicos que, a través del modelo cooperativo, pueden distribuirse de forma justa y cambiar la realidad de discriminación.